[GALERÍA] Fotos Arizona

•julio 1, 2013 • Dejar un comentario

Os dejo la galería de fotos correspondiente al penúltimo estado de la Ruta 66: Arizona. Como siempre, en Flickr tenéis toda la información pertinente, así como su localización gps exacta.

Ver galería completa en:

Arizona

Reportaje en la revista del RACC

•junio 17, 2013 • Dejar un comentario

Buenas noticias. Comparto con vosotros un reportaje sobre la Ruta 66 que he tenido el placer de elaborar para la revista del RACC (Real Automóvil Club de Cataluña). La publicación tiene carácter trimestral y cuenta con una tirada de 450.000 ejemplares.

En el siguiente enlace podéis acceder a su versión online (reportaje a partir de la página 26):

RUTA 66, LA CARRETERA MADRE

Espero que os guste. ¡Saludos!

Round Barn. ARCADIA, OK

•junio 8, 2013 • 1 comentario

Coordenadas GPS: 35°39’43.87 N 97°19’35.56 W

Arcadia Round Barn
107 E. Highway 66
Arcadia, OK
arcadiaroundbarn.com

Poco antes de llegar a Oklahoma City, podemos visitar un lugar muy especial que ha conseguido sobrevivir al tiempo, como muchos otros emplazamientos a lo largo de la Ruta 66, gracias al esfuerzo y la voluntad de una comunidad entregada que no se resignó a verlo desaparecer. El famoso granero circular de Arcadia estaba allí ya mucho antes de que se planeara siquiera el trazado de la Sesenta y Seis. Diseñado y construido originalmente por William H. Odor en 1898, es el único de su clase de todo el país. Él y su esposa Myra llegaron a Oklahoma a finales del siglo XIX procedentes de la vecina Kansas. Una vez instalados, William decidió construir un lugar para alojar los animales que su cuñado había traído desde su Estado natal. Pese a que sus vecinos le habían dicho que era imposible, el obstinado señor Odor persistió en su empeño de hacerlo de planta circular. A tal efecto construyó un aserradero y, con ayuda de unos moldes que él mismo inventó, logró dar forma a los tablones de madera de roble recién cortados.

Con el tiempo, los mismos vecinos que lo habían tachado de loco le pidieron que mejorara la planta superior de tal manera que pudiera ser utilizada para bailes. Así, además de servir de almacén para el heno y el ganado, acabo convirtiéndose en un lugar de reunión para la comunidad.

Con la llegada de la Ruta 66 a finales de los años 20 del pasado siglo, el granero rojo de Arcadia se convirtió en símbolo de la ciudad y uno de los lugares más populares de la carretera. Con la irrupción de las autopistas interestatales se produjo el declive de la Ruta y, consecuentemente, el de la localidad de Arcadia y su granero más ilustre. Algunos cambios de propietarios y el abandono al que se vio sometido durante las siguientes décadas derivaron en el derrumbe de su enorme techo, de 18 metros de diámetro, en 1988.

Un contratista retirado llamado Luther “Luke” Robison, que había admirado desde siempre la fabulosa estructura ideada por Odor, vio por televisión el ruinoso estado en el que se encontraba y pensó que tenía que hacer algo. En ese momento, decidió emprender una campaña puerta a puerta por el pueblo para recabar apoyos y reclutar voluntarios. Localizó a las que por aquel entonces eran sus propietarias, las hermanas Vrana, que donaron el terreno a la Sociedad Histórica de Conservación de Arcadia.

Así, él y un grupo de jubilados autodenominado “La Cuadrilla de la Colina”, emplearon su tiempo, esfuerzo y dinero en reparar el techo y los demás daños que afectaban la estructura. Para poder financiar la obra se vendieron una serie de ladrillos conmemorativos –están dispuestos en el camino de entrada al granero y a lo largo de un muro exterior que lo rodea–, en los que figuran los nombres de los donantes.

Cuatro años más tarde, en 1992, Robison y los miembros de la Sociedad Histórica de Conservación recibían el Premio de Honor Nacional de Preservación por su “excepcional trabajo y perseverancia” en la restauración del único verdadero granero circular (la mayoría son de planta hexagonal u octogonal) de Estados Unidos.

En la actualidad, aún es posible adquirir un ladrillo conmemorativo e inscribir nuestro nombre junto al del resto de amigos del granero. Con este pequeño gesto, cuestan sólo 50$, estaremos contribuyendo a la conservación de un enclave emblemático de la Ruta 66. Por otra parte, la planta superior se alquila para todo tipo de eventos y celebraciones, incluido, por supuesto, bodas. La planta baja alberga un pequeño museo/tienda de recuerdos, por lo que parece que el futuro de este lugar tan especial está asegurado.

Ruta 66: ¿por qué esa numeración?

•mayo 30, 2013 • Dejar un comentario

Cyrus AveryLa U.S. 66 fue una de las primeras integrantes de la Red de Carreteras Federales de Estados Unidos. Desde su señalización en 1927, el número 66 ha quedado asociado para siempre a esta mítica carretera, pero, ¿nunca os habéis preguntado por qué la Ruta 66 se llama así?

La numeración del trazado que uniría Chicago con Los Angeles fue objeto de una agria polémica en sus inicios. En el año 1923 se iniciaron las primeras conversaciones para la creación de una red nacional de carreteras en Estados Unidos. Desde el principio, Cyrus Avery, empresario de Oklahoma y principal impulsor del trazado, quería un número redondo para identificarlo y propuso el “60”. El problema surgió cuando los delegados de Kentucky se sintieron discriminados al no contar con un número de los denominados importantes (múltiplo de 10) para el viejo National Roosevelt Midland Trail, que discurría históricamente por los Estados del sur. Es más, el Comité Ejecutivo de la AASHTO (Asociación Americana de Administraciones de Carreteras Estatales y Transporte, en inglés) había partido el camino en dos y ni siquiera le había otorgado una numeración única en su vertiente oriental.

LA IMPORTANCIA DEL “CERO”

Este fue el caldo de cultivo para que el gobernador de Kentucky, el respetable William J. Fields, que había dedicado mucho tiempo y esfuerzo a la promoción de esta carretera, anunciara que su Estado ignoraría la numeración propuesta y que lucharía por conseguir el “60” para ella.

En Estados Unidos, la numeración de las carreteras federales sigue un patrón muy sencillo: las rutas impares discurren generalmente de norte a sur y las pares de este a oeste. En sus inicios, las acabadas en “0” o en “1” se reservaban para las carreteras principales, de ahí el enfado del señor Fields.

En aquel momento, la persona que se encontraba en el ojo del huracán era el ingeniero de carreteras E.N. Todd, que había asistido a la reunión previa del grupo en Chicago y que había dado su consentimiento a la numeración propuesta en la reunión anual de la ASSHTO de Detroit, que calificó como “parte del pasado” al susodicho Midland Trail. Kentucky no pudo paralizar el proyecto porque no había asistido a la reunión; la razón: no había pagado la cuota de 200$ de la asociación.

A Kentucky se le unieron el resto de Estados orientales, partidarios también del número “60”, que en su afán por no quedar relegados a un segundo plano, iniciaron una campaña para lograr la numeración deseada para su carretera. La pugna les llevó a enfrentarse en particular con A.H. Piepmeier, ingeniero jefe de la Comisión de Autopistas Estatales de Missouri, y con Cyrus Avery, como presidente del Departamento de Carreteras de Oklahoma; dos de los Estados impulsores de la Carretera Madre. Este último asistió a una nueva reunión en Chicago en la que se tiró un farol: afirmó que no le preocupaba demasiado si su ruta sería “60” ó “62” mientras que se le asignase un número único de Chicago a Los Angeles.

BATALLA EN LOS DESPACHOS

El gobernador de Kentucky le tomó la palabra y acudió a Washington con un argumento bastante lógico: su Estado era el único de todo el valle del Mississippi que no contaba con un número acabado en “0”; dicho de otra forma, ninguna de sus vías había sido considerada relevante en el nuevo mapa de carreteras. Todos los integrantes del comité estuvieron de acuerdo en reasignar el “60” al camino Midland, supeditándolo a la aprobación por parte de los demás Estados implicados. Cuando el secretario ejecutivo William Markham buscó un acuerdo se encontró con la oposición frontal de Piepmeier, que dijo que Missouri ya había impreso y distribuido 600.000 mapas con los números originales. Por su parte, Avery se mostró igualmente disgustado y argumentó también que Oklahoma había preparado ya 60 señales verticales para la ruta. Ante esta avalancha de protestas, Markham manifestó no entender cómo era posible que ambos Estados hubiesen seguido adelante con la elaboración de mapas, carteles y publicidad antes de que el comité ejecutivo hubiese dado su última palabra.

De esta forma, la disputa por la “Ruta 60” se convirtió en el último escollo para la finalización del nuevo mapa de carreteras numeradas estadounidense. La solución a este confuso rompecabezas llegó el 30 de abril de 1926, cuando Avery se reunión con Piepmeier en Springfield. El ingeniero jefe de carreteras de Oklahoma, John M. Page, se dio cuenta de que el número “66” no había sido encomendado todavía a ninguna ruta. Inmediatamente, enviaron un telegrama al comité en el que expresaban su preferencia por el número “66” frente al “62”. Avery pensaba que dos números iguales serían más fáciles de recordar. “En cuanto a las 60 señales que habíamos encargado con la antigua numeración, habrá que tirarlas a la basura”, concluyó.

Curiosamente, a pesar de que Avery es considerado actualmente como el “padre” de la Ruta 66, ni él ni ninguno de los protagonistas de esta historia llegó a verla nacer desde su cargo: Piepmeier presentó su dimisión en diciembre de 1926, Avery fue destituido al tiempo por el nuevo gobernador electo de Oklahoma, el ingeniero Page fue despedido y el gobernador Fields de Kentucky concluyó su mandato en 1927.

Y esa es la historia de cómo la Ruta 66 obtuvo su mítico número…

[CINE] 20 ‘road movies’ Imprescindibles

•mayo 17, 2013 • Dejar un comentario

Os dejo el Especial publicado en mi otro blog, VIVE LA CARRETERA:

Especial, Parte I

TOP 20 ‘ROAD MOVIES’, Parte I

 

 

 

Especial, Parte II

TOP 20 ‘ROAD MOVIES’, Parte II

 

 

Gary’s Gay Parita Sinclair Gas Station. ASH GROVE, MO

•mayo 12, 2013 • 2 comentarios

Coordenadas GPS: N 37° 11.657 W 093° 40.787

Gary’s Gay Parita Sinclair Station
21118 Old 66
Ash Grove, MO, 65604
garysgayparita.com

A lo largo de la Ruta 66 encontramos viejos cafés, moteles, gasolineras… lugares que un día fueron prósperos negocios y que ahora no son más que vestigios de un pasado que ya no volverá. Algunos, incluso, ni siquiera existen ya, lo que hace imposible que las nuevas generaciones de viajeros puedan disfrutar de ellos.

Sin embargo, una de estas joyas ha resurgido de sus cenizas (nunca mejor dicho, ya veréis) para reclamar su sitio junto a la carretera. Tan sólo unos kilómetros al oeste de Springfield, Misuri, nos encontramos la estación de servicio Gay Parita’s Sinclair, o mejor dicho, el tributo de un hombre, Gary Turner, a la Ruta 66 y al estilo de vida pasado que simboliza. El edificio actual es una réplica de la gasolinera original de los años 30, propiedad de Gay y Fred Mason, que estuvieron sirviendo combustible a los viajeros hasta que un incendio acabó con su negocio en 1955.

Hace unos años, Gary y su esposa Lena tuvieron la oportunidad de comprar la propiedad Mason. Tras su jubilación, Gary pudo cumplir su sueño y reconstruyó, junto a su añorada compañera, la vieja estación de servicio en su ubicación original para que todos aquellos que recorren esta mítica carretera puedan saborear un trocito de su pasado.

Como oriundo de los Ozarks, Gary Turner recuerda con cariño la gasolinera de su infancia, con su máquina de refrescos, viejos carteles y bombas de gasolina estilo Mae West. De aquella época tan sólo se conserva en pie el garage de piedra adyacente, que logró sobrevivir al fuego.

La historia de Gary es digna de ser contada. Nació en las postrimerías de la Segunda Gran Guerra, un 3 de febrero de 1944 en Abesville, Misuri. Tras cumplir la mayoría de edad, como tantos otros chicos del Medio Oeste, se mudó a California en busca de un mejor porvenir. Sus empleos incluyeron ocupaciones tan variopintas como “ladrón de bancos” en un parque de atracciones, conductor de camión o propietario de un concesionario de automóviles usados.

A finales de los años 70 regresó a los Ozarks y pasó los siguientes veintitrés años como conductor de un dieciocho ruedas, transportando alimentos a lo largo y ancho del país. Llegado el momento de la jubilación, Gary cumplió su sueño y reconstruyó la vieja estación de servicio de la marca del dinosaurio. Y allí lo encontrarás día tras día, llueva o haga sol, a unos 40 kilómetros al oeste de Springfield, en el condado de Lawrence.

Con el tiempo, la gasolinera se ha convertido en un lugar de peregrinaje obligado para todos los amantes de la 66. Pero, sin duda, lo mejor de pasar por allí es la posibilidad de conocer a Gary, un tipo encantador que presume de haber hecho amigos de todas partes del mundo y que se desenvuelve con la pausa y la tranquilidad que da la experiencia. A través de los años, la pasión de este entusiasta jubilado se ha ido incrementando, al igual que su fervor por compartirla con todos y cada uno de los guerreros de la carretera que recorren la Carretera Madre. Siempre dispuesto a entablar una conversación amistosa, Gary te invitará a un refresco en el porche y la emoción con la que cuenta sus historias hará que te cueste dejar el lugar.

Según comenta él mismo, alrededor de 6.000 personas pasan cada año por allí, una aventura a través del tiempo, una pequeño pedazo de la historia contemporánea de Estados Unidos. Así que, cuando pases por Misuri, no cometas la torpeza de tomar unas fotos y pasar de largo, te estarás perdiendo una de las mejores cosas de la Ruta 66: conocer a sus gentes. Acepta su hospitalidad, recoge una postal que Gary te firmará gustoso y únete a la legión de viajeros que ya han firmado su libro de visitas. Si prestas atención, podrás ver la firma de este blog una hermosa mañana de julio de 2012.

En definitiva, un paseo imprescindible por los “good old days”. Friends for life, Gary…

Fotos originales cortesía de Steve Turner

ACTUALIZACIÓN: Lamentablemente, Gary Turner falleció en enero de 2015, una pérdida irremplazable para la familia de la Ruta 66. Tras un largo periodo de incertidumbre acerca del futuro de la gasolinera en el que llegó incluso a ser saqueada, su hija Barbara ha reabierto en 2016 para intentar mantener viva la memoria de su padre.

Gemini Giant & Launching Pad Drive-In. WILMINGTON, IL

•abril 20, 2013 • 1 comentario

Coordenadas GPS: N 41° 18.625 W 088° 08.311

Launching Pad Drive-In
810 E Baltimore
Wilmington, IL, 60481
United States

Wilmington es una pequeña localidad de Illinois que cuenta con una población de poco más de 5.000 habitantes. Sin embargo, el ciudadano más popular (y el más fotografiado) ni siquiera es de carne y hueso. El gigante Gemini es uno de los símbolos más reconocibles de la Ruta 66 a su paso por el estado de Illinois y parada obligada para los viajeros. Situado junto al Launching Pad Drive-In, la estatua está hecha de fibra de vidrio y pertenece al tipo “muffler man”, esculturas de unos 5 a 8 metros de altura que se situaban a la orilla de las carreteras con fines publicitarios. A lo largo de la 66 se conservan aún cuatro de estos gigantes, pero para mi gusto este es el más carismático.

Uniformado como un primitivo astronauta, sostiene en sus manos un cohete espacial, fiel exponente de la fascinación por el espacio exterior surgida en la década de los 50 del pasado siglo, en plena carrera aeroespacial. Sin duda, el cine de ciencia ficción contribuyó decisivamente a la propagación de este fenómeno, que viviría su máximo exponente el 21 de julio de 1969, cuando Neil Armstrong se convirtió en el primer hombre en poner su pie en la luna.

El gigante Gemini, denominado así en honor al programa homónimo de la NASA, fue creado como reclamo para el Launching Pad Drive-In, un restaurante de comida rápida que abrió sus puertas en los años 60 y que servía en sus orígenes perritos calientes y helados. En la actualidad sigue abierto y muchos viajeros paran a tomar algo sólo para hacerse una fotografía junto al gigante de Wilmington.

Otros lugares de interés de la 66 en Wilmington son el dinosaurio del techo de G&D Tires, símbolo de la compañía Sinclair Oil desde 1933; el teatro Mar, inaugurado en 1937; y el Eagle Hotel, construido como una parada de diligencias en 1836, el alojamiento más antiguo de la Ruta 66.

[GALERÍA] Fotos Nuevo México

•febrero 26, 2013 • Dejar un comentario

Nueva galería. Llega el turno del estado de Nuevo México. Ya sabéis, en Flickr tenéis el álbum completo y toda la información sobre cada lugar.

Ver galería completa en:

New Mexico

El “Burdel de los crímenes”. GALENA, KS

•febrero 15, 2013 • Dejar un comentario

Estado original del edificio antes de las obras.

Coordenadas gps: 37º4’50.8″N 94º38’20″W

A lo largo de la Ruta 66 nos encontramos con historias de todo tipo y la que rodea al conocido como el “burdel de los crímenes” es quizás una de las más truculentas. Construida en 1891, esta casa era el hogar de los Staffelbacks, una familia formada por Ma Nance (Nancy Wilson) y sus hijos Edward y George. A finales del siglo XIX, en pleno auge minero, la zona era un hervidero de mineros (se estima que alrededor de 30.000 personas trabajaban en las excavaciones) que por la noche inundaban las calles de Galena en busca de diversión.

Y para eso estaban allí Ma y sus chicos, que atraían a los mineros locales con la ayuda de dispuestas jovencitas. Sin embargo, lo que les aguardaba tras las puertas del prostíbulo era algo muy distinto. Los Staffelbacks emborrachaban a los incautos clientes y los llevaban a la parte de atrás donde les hundían un hacha en el cráneo y les robaban el dinero y los objetos de valor. Después se deshacían de los cuerpos en un pozo cualquiera de los muchos que había en la zona. Todo fue bien hasta 1897, cuando la familia fue arrestada por la desaparición de un minero y cliente del burdel, lo que destapó la trama al completo.

Entre 1891 y 1897 se estima que asesinaron a unas 30 personas, aunque la cifra nunca ha sido verificada. Desde entonces, a mamá Nance, que murió en una prisión de Kansas en 1909, se la conoce como la “madame sangrienta de Galena”.

El edificio estuvo habitado hasta la década de los 70 del pasado siglo y a día de hoy los signos de deterioro causados por el abandono eran evidentes. Cuando pasé este verano por Galena pude tomar la foto que aparece al comienzo de esta entrada ya que la casa se encuentra justo enfrente del 4 Women on the Route, en plena Ruta 66.

Justo cuando parecía que la historia de este tétrico lugar tocaba a su fin, un empresario de Arkansas ha decidido rehabilitar el edificio y dedicarlo a organizar visitas guiadas. Russ Keeler y su familia forman el grupo AMPI (After Midnight Paranormal Investigation), dedicado a investigar fenómenos paranormales. Las obras de rehabilitación ya están en marcha y el próximo 16 de marzo está prevista una gran cena de inauguración.

Se supone que el antiguo burdel es un enclave activo de actividad poltergeist, por lo que la idea es ofrecer diversos tours guiados al precio de 10$ por persona. Así que ya sabéis, si sois aficionados a Cuarto Milenio, tenéis una razón más para recorrer la Ruta 66. Las reservas pueden hacerse ya a través de su web Galena’s Murder Bordello.

Fotos de las obras cortesía de Russ Keeler

[GALERÍA] Fotos Texas

•febrero 5, 2013 • Dejar un comentario

Siguiente galería. En esta ocasión, el tramo correspondiente al glorioso estado de Texas. En Flickr podéis ampliar información sobre cada lugar, como de costumbre.

Ver galería completa en:

Texas